Francesco De Giorgio – El Caballo Espontáneo: comprendiendo como mirar al caballo sin expectativas.

Francesco De Giorgio – Jose Schoorl

Al ser los caballos a menudo vistos como animales ansiosos e impredecibles, el miedo que tenemos a dejarles expresarse tal como son en situaciones desconocidas debido al convencimiento de que puede ser peligroso y podrían resultar heridos, ellos o humanos involucrados en dicha situación, en realidad lo que hace es convertirles en animales ansiosos e impredecibles. Lo cual es un extraño círculo vicioso. Por ejemplo, el miedo a ser mordido por un caballo hace que apartemos su cabeza cada vez que ellos intentan entendernos oliéndonos desde cerca o explorándonos con sus labios. El hecho de apartarles e incluso a veces realizar gestos más bruscos, convierten esta intención de entendimiento en una situación más tensa de incomprensión desde el punto de vista del caballo.

Por la misma razón a menudo les negamos su comportamiento social. En nuestra sociedad los caballos viven con demasiada frecuencia aislados socialmente por lo que no pueden expresarse tal como son a través del comportamiento social y esto es algo de lo que hoy en día todos somos conscientes (aunque la mayoría de los caballos continúen viviendo de esta forma). Aprenden a vivir una vida en la que solo esperar indicaciones humanas, olvidando que ellos tienen su propia y verdadera intención y sus propios intereses, únicos y particulares. Pero incluso cuando viven con otros caballos, los grupos a menudo no son permanentes, familiares o conocidos. Con una gran cantidad de cambios en la dinámica del grupo, su interacción a menudo se centra en el comportamiento defensivo y no exactamente en el social. En vez de encontrar confianza en sus compañeros de manada para poder expresarse de un modo cognitivo natural, por ejemplo mostrando comportamientos afiliativos, moviéndose como una manada, teniéndose en cuenta unos a otros de forma proactiva, etc., lo que los humanos con frecuencia vemos en estos grupos son comportamientos reactivos, como por ejemplo las dinámicas de dominancia/liderazgo, los cuales en grupos familiares o conocidos solo ocurren en extrañas circunstancias y no de forma aleatoria en la rutina diaria.konik-horse-during-observations

Los comportamientos sociales son pequeños y sutiles gestos y a menudo conductas poco visibles, que tienen una importante función cohesiva para la manada. Es mucho más que el mutuo acicalamiento, la cual es una acción que a veces también puede ser llevada a cabo como parte de un intento de reducir tensión. Es, por ejemplo: observarse los unos a los otros y la dinámica del grupo, mirando desde la distancia mientras se come hierba; el comportamiento previo a un conflicto para evitar tensión; olerse entre ellos para entender mejor una determinada situación. Otro grupo muy importante de comportamientos espontáneos en el caballo es el comportamiento investigador/explorador, fundamental para el correcto desarrollo de las funciones cognitivas. Es un hecho que las personas a menudo usan técnicas, métodos y herramientas que privan al caballo de la oportunidad de explorar su contexto de referencia, a otros caballos, al humano y a si mismo. Por ejemplo: cuando le pedimos al caballo que nos preste atención a nosotros y en realidad le estamos distrayendo de la situación en la que él estaba concentrado; también algunas técnicas de aseo que se llevan a cabo como cortar las vibrisas (bigotes), privando al caballo de explorar de una forma apropiada al ser éstas importantes receptores sensoriales; reducir sus comportamientos espontáneos y provocar así factores de estrés, al mismo tiempo que se reduce su bienestar.

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Los Comportamientos espontáneos son importantes para el caballo con el fin de desarrollar un diálogo cognitivo. Los caballos que están acostumbrados al comportamiento reactivo/defensivo (a menudo por supresión de comportamientos espontáneos) muestran tensión en su conducta, incluso a través de gestos muy pequeños, transmitiendo al humano un sentimiento de nerviosismo. Un sentimiento que no identificamos siempre de una manera consciente. La reducción del comportamiento espontáneo se da con frecuencia ya durante el periodo inicial de entrenamiento en los caballos jóvenes. En este momento el caballo vive una fuerte reducción de sus comportamientos espontáneos naturales para mejorar así su comportamiento funcional, acorde al deseo antropocéntrico humano. El condicionamiento operante aplicado durante este periodo (con refuerzo negativo o positivo) reduce drásticamente los comportamientos espontáneos del caballo y con ello también el bienestar equino. Los comportamientos reactivos que son entrenados en su lugar son demasiado a menudo confundidos con el comportamiento de libre elección en la interacción humana. Por ejemplo, correr hacia una persona en un paddock con expectativas de obtener comida no es una libre elección. Seguir a un humano en un “Join Up”, y otros comportamientos basados en comandos, no son libres elecciones. El caballo muestra comportamientos macro que nos gustan desde un punto de vista antropocéntrico, pero al mismo tiempo muestra también micro señales de conflicto interno.

En el trabajo como facilitador, trabajar en una relación auténtica y ser consciente de ella es muy importante para impulsar el desarrollo de habilidades relacionales y facilitadoras, y que la gente pueda vivir así una interacción pura y profunda. En el acercamiento zooantropológico, especialmente cuando se trabaja como facilitador en la interacción caballo – humano, es fundamental dar al caballo la posibilidad de expresar su propio mundo y comportamiento espontáneo. Cuando nosotros, como humanos, prestamos atención al caballo y damos espacio a su expresividad, es cuando iniciamos entonces una relación interespecífica (entre distintas especies), aprendiendo a ser curiosos y a abrirnos a la expresión del otro, sin perderse a uno mismo, pero entendiendo como el llegar a ser ágil en conectarse al mundo y con uno mismo es fundamental para las experiencias social – emocionales profundas, en una sociedad más enfocada en la actuación y el desempeño que en las relaciones.francesco-during-a-social-learning-session-in-italy

Ambos, humano y caballo, deberían tener un espacio en el que entender su motivación interna, en vez de responder al comportamiento deseado según el contexto que se está viviendo. De un modo diferente, el acercamiento zooantropológico proporciona al caballo la oportunidad de crear su propio mapa mental así como su propio mapa social, de aprendizaje, de la relación humano – caballo, usando sus propias capacidades físicas y mentales, sin ser condicionado, ya que el comportamiento es una expresión de un estado mental y no el resultado automático directo de un estímulo externo o interno. Atención, conciencia, relajación, contacto e interacción social son las claves en una interacción espontánea.