Dolor: lo que se esconde cuando tu caballo no es “él mismo”

¿Tu caballo tiene un problema de comportamiento que te extraña? ¿Hay algo que no te cuadra? ¿Has probado con complementos alimenticios, un nuevo entrenador, un cambio de centro o una nueva silla y nada funciona? Entonces estás pasando por algo muy habitual, porque nadie te ha dicho que busques el auténtico motivo de la mayoría de los problemas con caballos: el dolor.

El dolor puede ser físico y emocional, y definitivamente van de la mano. Los caballos retienen el recuerdo de que les pidieran hacer algo que duele. Cuando se les pide, se resisten  porque temen el dolor que van a sentir. Cuando miras a tu caballo desde un punto de vista más informado, muchos de estos problemas se desmitifican.

LESIONES DE CABEZA Y CUELLO

Si una persona tiene una lesión cervical, puede experimentar dolores de cabeza, visión borrosa, tensión e irritabilidad. En el caballo la misma lesión se manifiesta de la siguiente manera:

  • Dolor de cabeza
  • Sacudidas de cabeza
  • Sustos por mala visión
  • Morder y estereotipias mordiendo
  • No querer que le toquen la cabeza

Las lesiones de cabeza y cuello crean miles de problemas bajo la silla porque el cuello del caballo es una parte crítica para su equilibrio, especialmente si cargan con un jinete. Los músculos del cuello sirven para contener el empuje de los potentes posteriores. Si tu caballo no puede usar el cuello correctamente debido a un pinzamiento espinal y muscular, el equilibrio general se ve afectado y le resultará imposible adelantar su mano

PROBLEMAS DE HOMBROS

En las personas, las lesiones de hombro se manifiestan al tener dificultad para levantar objetos, incomodidad al conducir, dificultad para hacer las tareas del hogar e incomodidad al dormir. En el caballo, los problemas de hombro se manifiestan así:

  • paso acortado en las manos
  • movimiento entrecortado
  • dolor en el área de cinchado
  • tropiezos

De nuevo, el caballo estará cargando más el peso sobre las manos, como si no las pudiera esquivar. Las patas traseras no pueden llegar bien debajo del cuerpo como para favorecer el arranque. Un caballo con problemas de hombros tendrá problemas graves tanto para saltar como para descender, el impacto le enviará una ola de dolor por toda la parte anterior del cuerpo y a las dos manos. Esta es la causa de muchos rechazos en las vallas, y de movimientos laterales pobres en doma clásica, también de la falta de elevación en el trabajo de reunión y de un ritmo desigual.

PROBLEMAS DE ESPALDA (PARTE BAJA)

Una persona con problemas en la parte baja de la espalda puede sufrir de dolor del nervio ciático, insomnio, problemas digestivos, problemas para levantar peso y dolores menstruales. En el caballo, esto se exacerba porque tiene que cargar con el jinete, así que se pude manifestar así:

  • botarse
  • síndrome de yegua con cambios de humor
  • cólicos y problemas digestivos
  • incapacidad de elevar dorso
  • falta de impulso en los posteriores

Un caballo con dolor de espalda puede odiar que lo cepillen, lo equipen o incluso que lo toquen. Los nervios que van paralelos a la espina dorsal controlan las funciones de todos los órganos vitales del caballo, así que si cualquiera de estos nervios no funcionan adecuadamente, pueden tener problemas internos, como mala o lenta digestión o problemas hormonales en el caso de las yeguas.

PROBLEMAS DE CADERA Y PELVIS

En las personas, los problemas de cadera y pelvis se manifiestan como problemas para caminar, incapacidad de sentarse, estar de pie o caminar durante largos periodos, calambres, dolor de rodilla y de la articulación de la cadera, y falta de flexibilidad en la parte inferior del cuerpo. El caballo probablemente tendrá:

  • un bulto (lesión en la sacro-ilíaca)
  • temblor de corvejones
  • dificultad para arrancar
  • problemas con los cambios de lado
  • problemas para estar de pie con el herrador
  • arrastre de un casco
  • cola torcida
  • falta de potencia en los posteriores

¿QUÉ PUEDES HACER?

Lo primero que hay que hacer es verificar lo obvio: cascos, dientes, silla, equipamiento y dieta. Los caballos necesitan una buena nutrición, ya que necesitan que sus tejidos blandos sostengan esos grandes y pesados huesos. Sin este apoyo, nunca estarán sanos! Los caballos pierden una gran parte de los minerales a través del sudor, más que las personas, por lo que esto es crucial para una buena salud. Es recomendable mantenerlos apartados de comidas procesadas y azucares, ya que el metabolismo del caballo no puede reconocerlos y esto crea toda una serie de problemas.

Masajes:  

Un buen terapeuta profesional puede contribuir a aumentar en gran medida la flexibilidad de tu caballo al liberar las tensiones acumuladas y reducir el dolor.

El caballo debería tener sesiones de mantenimiento, especialmente si compite o hace largas distancias.

Estiramientos: Haz practicar a tu caballo estiramientos después de haberlo montado. Esto les ayuda a mantenerse su fuerza y flexibilidad, manteniéndose más fácilmente en forma.

Sonia Bascuñana https://www.serendipiaequina.com/