¿Por que horses and Human?

A menudo me preguntan ¿por qué, Horses and Human y no Horses and Humans en plural?
Cuando sentí la necesidad de organizar un evento que uniera mis dos pasiones, los caballos y los humanos, pensé de qué manera el mensaje que quería transmitir podía tener una mayor difusión. Tenía claro el nombre caballos y humanos, también tenía claro que debía comunicar a través de unas jornadas; tenía que apelar a sentimientos primigenios en nosotros, la emoción, el amor y al ser que late en cada uno, para pasar un mensaje.
A través de mi trabajo, estoy en contacto con personas y caballos a diario. A través de los clínics que imparto, la vida me regala el privilegio de poder conectar con mucha gente, conocer diferentes culturas, costumbres y tradiciones. Me gusta, mirar la manera de comunicarse con los caballos, las diferentes maneras de manejar las situaciones, etc. y a la vez aprender. Por raro que parezca a veces… a todos nos une un amor hacia este magnífico ser, pero somos humanos y tenemos la tendencia a menudo de proyectar en el, nuestros más bajos instintos, nuestras frustraciones, carencias y miedos, la frecuencia más baja de nuestras emociones. Sin percatarnos que delante nuestro tenemos un ser que lo da todo, ellos son perfectos dentro y fuera de ellos, ya son completos como ser. Los humanos intentamos “completarlos” mas como humanos y “des-caballizarlos” para “humani-caballizarlos” a nuestro servicio, perdón por este juego de palabras.
Dándole al caballo un poder de entendernos en nuestras mas alocadas situaciones mentales. Es ahí en esta nueva virtud atribuida, que nos confrontamos sin darnos cuenta con nosotros mismos, haciendo uso del caballo ya no como animal que siente y que ya es completo como tal, sino como mero objeto de manipulación egocéntrica. Si nos diésemos cuenta hasta qué punto es así, ya no solo con el caballo si no también con las personas, y nos diésemos cuenta que tenemos constantemente delante nuestro un espejo de nosotros mismos, el mundo cambiaría en un abrir y cerrar de ojos.

Tengo claro, que los cambios pasan por uno mismo y que con ellos viene una idea más real del conjunto. Los caballos ya son, y aunque nosotros también, siempre nos cuesta verlo. Damos solo importancia a lo que pensamos que somos, desconectándonos de un presente que siempre esta. Es sin ninguna duda desde este instante de presencia, que la comunicación con el caballo es limpia y sin manipulación, esta conexión hace fácil el entendimiento de dos especies diferentes. Entendiendo que los cambios individuales pueden cambiar el mundo, el nombre Horses and Human apareció.
Este año tenemos diferentes ponentes, que de una manera u otra por diferentes circunstancias de la vida, dieron un paso que cambio la manera de dirigirse al caballo y las personas. Es un honor para mí, poder ofreceros, desde diferentes perspectivas un hilo conductor que lo une todo, la presencia.
También me llena de felicidad poder presentaros a un humano, que compartirá con nosotros estos tres días y nosotros compartiremos con el su visión y experiencia de vida, Sergi Torres.

Rafa Caparrós