Petra Zor – Cuando le damos a un animal la oportunidad

Cuando le damos a un animal la oportunidad, de pensar por sí mismo sobre lo que le estamos pidiendo, éste termina respondiendo con mayor predisposición y voluntad, y con la práctica, cada vez vamos a obtener de él respuestas más rápidas y consistentes.
Durante años, e incluso entre algunas personas hoy en día, ha existido y existe el convencimiento de que los animales no tenían emociones y que solo eran como máquinas que hacían su trabajo cuando se les daba las indicaciones adecuadas. Afortunadamente esto está cambiando, y cualquier propietario de un animal, y muchas personas actualmente, saben que esto no es cierto… que en realidad los animales se parecen mucho a nosotros y que son seres que también sienten emociones y piensan por sí mismos. Muestran incluso tener también su propia individualidad ya que, como nos ocurre a nosotros, cada animal es distinto al resto en sus respuestas, reacciones, acciones, interacciones con su entorno, etc. Por lo tanto, podemos afirmar que los animales también tienen su propia forma de aprender las cosas y su propio ritmo a la hora de hacerlo.
Cuando al principio empecé a trabajar con animales, seguí las instrucciones y opiniones de las principales corrientes ideológicas. Solía pensar por aquel entonces que los caballos, o cualquier animal, debía subordinarse a mí y aceptarme como líder con el fin de encontrar en él un “amigo” dócil y feliz, bien educado y con el que sentirme segura estando a su alrededor. Pero durante mis años de adolescencia me crucé en mi camino con muchos animales, los cuales me enseñaron que la sumisión era simplemente algo que no iba con ellos. Estos animales se volvían muy resistentes y agresivos cuando yo aplicaba el mismo método de entrenamiento que utilizaba con el resto. Fueron mis mejores maestros al mostrarme que el compañerismo era más el sentimiento correcto en el que debía basar mi relación con ellos. Y para mi sorpresa, empecé a ver que cuando trabajaba con animales mucho más gentiles y con esta idea de compañerismo en vez de dominancia, ellos respondían también de un modo mucho más placentero. Incluso el proceso de aprendizaje era mucho más rápido. Fue entonces cuando, todavía en el instituto, empecé a buscar diferentes métodos de entrenamiento y manejo de animales. Me sentía ya atraída hacia aquellos que estaban basados en la confianza mutua en vez de en la dominancia, en entender y comprender en vez de en reaccionar, en permitir al animal expresarse por sí mismo en vez de en la sumisión…
H&S_Albanya_0068Varios años pasaron y mucha más variedad de perros, gatos, caballos y animales salvajes se cruzaron en mi camino antes de que en el año 2009 decidiese ir a conocer el Wholistic Equine Center en Montana. Fui allí expresamente para ver como algunos de los métodos de entrenamiento que más me interesaban funcionaban en el día a día. En este centro principalmente trabajan con TTEAM y Connected Riding (Equitación Conectada), incluyendo varias técnicas de trabajo corporal (Masterson Method y Structural Integration), el uso de remedios naturales, la homeopatía, la zoopharmacognosy, etc… Desde entonces estoy siguiendo el camino que fue tendido ante mí por algunos de mis más queridos compañeros del mundo animal.
TTEAM es una consciente y respetuosa forma de tratar con los animales. Es un método creado por Linda Tellington – Jones, reconocida jinete quien, junto a Moshé Feldenkrais, adaptó a los caballos el trabajo realizado por éste último. Linda siempre ha sido una mujer adelantada a su tiempo y a sus 77 años sigue con todas sus fuerzas impartiendo clínics, talleres y dando demostraciones alrededor del mundo. Linda, junto con su hermana Robyn Hood, Mandy Pretty y todos los instructores del método
TTEAM, están cambiando el mundo paso a paso con cada Ttouch… (Más adelante explico este concepto)
El método TTEAM proporciona a los caballos la oportunidad de ser ellos mismos. Les da tiempo para pensar y procesar, se basa en pedirles hacer en vez de en forzarles, se realiza en sesiones cortas para evitar que el animal se sienta abrumado y, sobre todo, tiene en cuenta que los caballos son seres con su propio cuerpo, mente y alma. Ayudándoles a encontrar un mejor equilibrio corporal les estás dando también la oportunidad de conseguir un mejor equilibrio mental y emocional. Gran parte de esto se consigue a través de los Ttouches – un gran número de diferentes toques suaves y gentiles que son realizados de manera consciente con el fin de influenciar en el sistema nervioso, y no solo en la musculatura, proporcionando así al caballo beneficios duraderos en su cuerpo y en su mente.

El trabajo a tierra que nosotros realizamos está dirigido a ayudar al caballo a encontrar su propio petraequilibrio y sentido de si mismo y a estimular la confianza, buscando con ello que sea capaz de pensar en lugar de reaccionar, y poder así evitar 5 posibles reacciones del caballo que nosotros denominamos las 5 F’s: fight, flight, faint, fidget, freeze (luchar, volar, desmayarse, inquietarse, paralizarse), lo que nos permite a nosotros también sentirnos más seguros con ellos. Está diseñado de un modo que, si se realiza correctamente, podemos hacer que cualquier nueva experiencia para el caballo sea lo más placentera posible (subir por primera vez a un remolque, los inicios en un caballo joven…). El equipo que utilizamos nos permite ser suaves y ayudar al caballo a encontrar por si mismo su propio equilibrio en vez de sacarle constantemente fuera de él. La libertad proporcionada en el trabajo refuerza y mejora el vínculo entre la persona y su caballo. Incorporamos el uso de vendas corporales, un elemento muy importante que nos ayuda a influir en la propiocepción del caballo de tal forma que éste alcanza un mejor conocimiento de si mismo. Todo suma, y todo son beneficios, pero la mayor ventaja de todas es que cualquier persona puede aprender el método TTEAM y aplicarlo en su rutina diaria independientemente de la actividad que realice con su caballo.
Cuando escuché por primera vez sobre Peggy Cummings y su historia sobre como montar a caballo sin dolor, me conmoví mucho. Por aquella época llevaba años sin montar debido a un fuerte dolor en la parte inferior de mi espalda. Estaba tan mal que pensé que nunca más podría volver a montar de nuevo. Pero después de probar algunos ejercicios de Equitación Conectada, método desarrollado por la propia Peggy que incluye ejercicios tanto en el suelo como montado, no podía parar de sonreír. No podía creer que con solo haber practicado alguno de los ejercicios, después de estar montando una hora, fuese capaz de saltar del caballo y caminar tal cual como si nada hubiese ocurrido. Esa fue razón suficiente para mí para querer saber más y decidir profundizar al máximo posible en el método de Equitación Conectada. La libertad de movimiento que el caballo consigue siendo trabajado con este método y la libertad de movimiento que la persona alcanza integrando en su vida los ejercicios corporales de movimientos conectados, es increíble. La Equitación Conectada enseña a los caballos la postura corporal correcta para poder llevar el peso del jinete, con un mejor equilibrio y mayor libertad de movimientos. Y, también ayuda a los jinetes a gestionar su cuerpo de un modo que montar les cause el menor malestar posible y puedan influir en su caballo de tal forma que éste los pueda sentir más como una ayuda que como un lastre.
H&S_Albanya_0088Trabajando con muchos y distintos caballos, pude ayudar a muchos a mejorar en su conciencia corporal, en cómo se sentían sobre la vida en general y como se movían a través de ella, pero también me crucé con algunos con los que sentí que no podía llegar a ellos ni ayudarles debido a la conducta que mostraban. Por aquel entonces, ya sabía suficientemente bien que ningún tipo de comportamiento debe ser ignorado – los animales, cuando no actúan como nos gustaría, suele ser porque están reaccionando a cualquier tipo y nivel de malestar en su cuerpo (suele ser tensión o dolor). Existe siempre una razón oculta que justifica un comportamiento. De nuevo quería saber más y busqué mucho y durante largo tiempo hasta que decidí hacer un curso de osteopatía energética en Alemania, impartido por Salomon Couple. Conocer el cuerpo de los caballos de adentro hacia afuera y también desde un punto de vista energético abrió un nuevo mundo para mí. Ahora era capaz de ayudar a caballos que tenían problemas internos de los que nosotros ni siquiera éramos conscientes. Podía ayudarles cuando sus músculos se inflamaban, cuando sus huesos se desplazaban, sus órganos internos perdían la habilidad de funcionar correctamente o sus niveles de energía descendían sin ninguna razón obvia. Y de nuevo sentí la certeza una vez más de que hacer las cosas poco a poco, paso a paso, crea un ambiente de aprendizaje mucho mejor para un caballo y que solucionar primero las posibles molestias físicas que nuestro caballo pueda tener, antes de pedirle algo, nos permite alcanzar el resultado final deseado con nuestro caballo de forma más fácil. Y aunque parezca, en esos momentos, que estamos yendo más despacio en conseguir lo que queremos, en realidad hacer esto nos permite avanzar y alcanzar ese final de forma más rápida.
A través de conocer más y más sobre como los animales piensan, aprenden, se mueven y viven, llegué a ser consciente también de lo mucho que no sé. Por lo que en mi lista de lectura habitual incluyo mucho sobre nutrición animal, la cual es vital para una buena salud y un óptimo rendimiento, sobre el cuidado de los cascos, que influyen en el equilibrio en un grado que la mayoría de las personas desconoce, y sobre el correcto ajuste de los arreos ya que en muchas ocasiones “la testarudez, la pereza y la falta de voluntad para trabajar” no es más que una consecuencia de que alguna pieza del equipamiento de nuestro caballo no encaja o no se está utilizando correctamente.
Para mí, el lento proceso de enseñar desde abajo y preparar al »alumno« para alcanzar el éxito, significa un progreso más rápido a medio y largo plazo en una carrera que es larga… y un caballo, dueño y entrenador mucho más felices. Al final todo gira en torno a la seguridad – si nos sentimos seguros, nos sentimos bien y podemos enfocarnos en lo que estamos haciendo. Lo mismo sirve para los animales.