Isabel Martín – Cómo ayudar al caballo a equilibrar sus emociones.

Es muy importante tener estrategias efectivas a la hora de abordar el tratamiento emocional de un animal.

En el caso de problemas de comportamiento u otros problemas de tipo emocional no hay duda de que esto es así, aunque también es importante para cualquier otro tipo de problema y/o enfermedad.

Dolencias que a primera vista parecen ser exclusivamente físicas, llevan casi siempre asociadas un componente emocional, que si no es tratada correctamente y en conjunto con su tratamiento veterinario, puede dificultar o incluso impedir la recuperación del animal al completo.

Cada caballo vive las situaciones de estrés o lo que ocurre en su entorno de manera diferente, según lo viva él en su interior y según también el ambiente que se “respire” en el lugar donde habita.

Por ejemplo: Todos hemos conocido algún caballo que ante una situación de estrés o “susto” reacciona defecando. Este es un claro ejemplo de cómo un desequilibrio emocional agudo y puntual frente a un estrés provoca un efecto físico instantáneo. Podemos ver este ejemplo en muchas ocasiones cuando el veterinario entra a reconocer al caballo en el box.

Un enfoque holístico del caso descubriendo las causas del desequilibro y un equilibrado emocional es clave para la salud integral del caballo.

Podemos encontrar 2 tipos de problemas emocionales en caballos:

-Propios del caballo.

-Ajenos a él, donde entra a formar parte :

  • El personal humano que trabaja con él, sobre todo jinete y responsable.
  • El entorno.

En esta ocasión nos vamos a ocupar de abordar de manera sencilla problemas propios del animal, como:

Nacimiento difícil, accidentes de alto impacto, enfermedades, comportamientos aprendidos, miedos, obsesiones, sentimiento de desprotección…

Cuando las emociones primarias se desequilibran y se descontrolan pueden afectar a órganos determinados. Podemos saber qué emoción está sintiendo el caballo a través del desequilibrio físico que manifieste.

El abordaje de la situación emocional del caballo lo podemos hacer desde la kinesiología, la acupuntura y/o las flores de Bach, entre otras muchas disciplinas; pero hay una técnica sencilla, al alcance de cualquier persona que esté en contacto con animales, fácil de practicar y que a los caballos les encanta: se trata de trabajar con presión digital puntos específicos de la cara y el cráneo del caballo. Estos puntos están conectados con el hipotálamo y a través de ellos podemos influir en la secreción de sustancias a nivel del sistema nervioso central, que harán que el caballo se sienta mejor, se relaje y se equilibre. Podemos influir en su estado general físico activando estos puntos de manera frecuente, o bien específicamente antes de un acontecimiento.

En la Medicina Tradicional China cada grupo de emociones están asociados a un órgano interior, y en la cara y el cráneo están representados todos estos grupos emocionales.

 

Puntos que trabajamos:

Vejiga, Estómago, Triple Recalentador, Vesícula Biliar, Intestino Delgado, intestino grueso, Vaso Concepción, Vaso Gobernador

Cuando un caballo recibe un impacto emocional lo “registra” en su sistema energético y gracias a esta sencilla técnica podemos ayudar a liberarlo.

Nos podemos ayudar de la Kinesiología para hacer el diagnóstico y saber el alcance de ese impacto emocional. Con los puntos de la cara y del cráneo antes explicados podemos tratarlos, pero si la emoción es de hace mucho tiempo tendremos que reforzar el trabajo con otras terapias complementarias como flores de Bach, acupuntura o digitopuntura para hacer un trabajo más profundo.

Isabel Martin – Veterinaria.

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